Hay una cosa que
siempre me cabrea, que me despiertan durante mis horas de sueño, esos
cabrones no saben hacer las cosas en silencio. Me levanto, me pongo la
bata para que no vean que no llevo nada, pero ellos ya me conocen así
que ya lo saben. Cuando abro la puerta grande doble de mi habitación veo
a una chica con una mano en su cuello corriendo por el pasillo dejando
un rastro de sangre a cada paso que daba hasta que los chicos la
alcanzaron y la devoraron, antes de llegar a las escaleras las puertas
detrás de mi estaban marcadas con sangre y del cuarto contiguo se oían
unos gemidos. Cuando llegué a las escaleras, había un río de sangre que
venía desde arriba hasta parte del salón, bajé y me encuentro a Damian
arrancándole a unos individuos sus miembros del cuerpo y mostrando una
sonrisas malévola y detrás de él se encontraba una vampira, que ni
siquiera me acuerdo de su nombre, que tenía encadenado al techo a un
hombre que al parecer disfrutaba de lo que ella le hacía.
-¿No sabéis hacer menos
ruido? Hay algunos que necesitan dormir y como alguien me despierte de
nuevo lo encierro en la habitación del pánico - una habitación que a
veces dejaba entrar el sol para que murieran poco a poco, otras veces
los dejaba morirse de hambre y en otras ocasiones les encerraba en un
ataúd con estacas de madera que se les clavaba en su fria y palida piel a
no ser que me cabrearan y les arrancase la cabeza-. Además os tengo
dicho que si vais a matar a alguien matad solo a uno Damian, porque para
eso nos alimentados de los esclavos que están para nosotros y como uno
de ellos aparezcan muertos vosotros acabaréis de la misma manera.
-Vaya, su majestad.
Sabe, tenemos nuestras necesidades y significan que tenemos que
cumplirlas para saciarnos, Beatrix. Será mejor que nos dejes- Damian,
Damian, este no sabe lo que le espera, debe de aprender de la chica
vampira, a mantenerse callado y a no responderme. Eric se confundio de
persona en 1863-.
Agarre a Damian por el
cuello y me lo lleve al sótano de la mansión, este forcejeaba para que
le soltara, o él pobre es tonto o imbécil, porque soy mayor que él y eso
significa más fuerza. Lo llevo a la sala de experimentos y cierro la
puerta con llave, le meto un fuerte golpe a Damian que le lo deja
inconsciente y aprovecho el momento para ponerlo en la cama de hierro y
atarlo para que no se escape y le corto la garganta para que se
desangre. Tapo las ventanas para que no entre la luz solar y luego me
siento en un banco al lado de la cama hasta que se despierte. Tardó por
lo menos más de una hora, a veces no controlo mi fuerza.
-¡¿Que me has hecho víbora?!
-Cuidado con tus
palabras, monstruito. Estás aquí por creerte superior a mi y la
conclusión es dejarte aquí para que experimentes tu castigo.
-¡Me moriré de hambre!
-Lo se, pero puedes
estar tranquilo que no es mi plan. Te dejaré aquí un... tiempo y luego
vendré a buscarte y si te sigues comportando asi te matare y no me
importa lo que diga Eric, asi que buscate un hobbie mientras estás aquí,
que tengo mejores cosas que hacer - le guiño el ojo y salgo cerrando
todas las cerraduras-.
-¡BEATRIX, NO ME PUEDES DEJAR AQUÍ! ¡BEATRIX! ¡BEATRIX!
Subí a mi habitacion y
cerre la puerta, me dirigí al espejo. Tal Vez deba de cortarme este
pelo. Siento a alguien acercándose a mi.
-Si te lo vas a cortar hazlo por la nuca y que por delante te quede largo, te quedaria mejor.
-No Eric, lo prefiero por los hombros -se me acerca más y me cruza las caderas con sus brazos y me susurra al oído-.
-El corte de pelo que te digo iría genial con esos ojos azules tuyos y tu piel pálida como la nieve, cariño.
-No te lo tomes a mal,
aunque me acueste contigo no soy tuya y sabes que solo lo hago... -me
giro y desabrochandole la camisa y acariciandole el pecho le digo- lo
hago por diversión.
Eric es un hombre alto,
rubio con pelo rizado, ojos azul-verde, con tatuajes en el pecho, tiene
una piel clara musculada que cuando lo acaricias pareces estar tocando
la seda, es el tipo malo que le gusta cargarse todo y ser el jefe, nunca
lo veras expresar sus sentimientos por qué verías su otro lado, pero lo
que me gusta más es su carácter salvaje y maligno fue por eso que lo
volvi vampiro. Lo conozco demasiado bien y cuando se pone asi conmigo es
que quiere algo.
-Eric, lo siento, pero tengo que descansar para estar más bella -le beso y le llevo hasta la puerta, él me mira y sale-.
No me améis, y no lo intenteis por que solo soy blanco como la nieve
pero frìo como el hielo.
POR FAVOR COMENTAD
No hay comentarios:
Publicar un comentario